Cómo la dieta del padre antes del embarazo impacta en el bebé, según un estudio

Una investigación analizó cómo los hábitos alimenticios paternos antes de la concepción pueden relacionarse con el crecimiento fetal y la composición corporal del recién nacido.
General12/08/2026RedacciónRedacción
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Durante años, la preparación para un embarazo estuvo enfocada principalmente en la salud de la mujer. Las recomendaciones médicas suelen poner especial atención en la alimentación materna, el consumo de vitaminas y los cuidados previos a la gestación.

Pero, una nueva línea de investigación comenzó a destacar el papel del padre y cómo sus hábitos antes de la concepción también pueden influir en el desarrollo del futuro bebé.

Nuevo enfoque en la preparación para el embarazo

Un estudio publicado en la revista Nutrition Research analizó la relación entre la alimentación paterna y algunas características de los recién nacidos.

La investigación, encabezada por Daniela Sartorelli, profesora de medicina de la Universidad de São Paulo, evaluó a 43 familias con el objetivo de conocer de qué manera la dieta del hombre antes del embarazo podía impactar en la salud neonatal.

Los resultados mostraron una asociación entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados por parte de los padres y un peso más elevado de los bebés al nacer.

Además del tamaño corporal, los investigadores observaron diferencias vinculadas con una mayor acumulación de grasa en determinadas zonas del cuerpo de los recién nacidos, como los muslos y la cintura.

Este descubrimiento resulta relevante porque un exceso de grasa corporal durante las primeras etapas de la vida puede convertirse en un factor de riesgo para problemas de salud futuros, especialmente relacionados con enfermedades cardiometabólicas durante la adultez.

La influencia de la alimentación paterna en los genes

Los científicos consideran que una posible explicación de esta relación se encuentra en los cambios biológicos que pueden producirse en el organismo masculino a partir de una dieta poco saludable.

El consumo elevado de productos ultraprocesados puede favorecer procesos inflamatorios que afectan la calidad del esperma y modificar determinados mecanismos vinculados con la transmisión genética.

Uno de los elementos analizados por los investigadores es el gen IGF-II, que se transmite por vía paterna y tiene un papel importante en el crecimiento fetal.

Según el estudio, las alteraciones relacionadas con la alimentación del padre podrían modificar la manera en que este gen funciona, influyendo en el desarrollo del bebé durante la gestación.

La investigación también comparó los efectos de la alimentación materna y encontró diferencias en los resultados.

Mientras que el consumo elevado de ultraprocesados por parte del padre se vinculó con bebés de mayor peso al nacer, en las madres este tipo de alimentación durante las primeras etapas del embarazo estuvo asociado con recién nacidos con menor peso, menor longitud corporal y una circunferencia cerebral reducida.

Los autores del trabajo sostienen que estos resultados refuerzan la necesidad de ampliar la mirada sobre la planificación familiar. La salud previa al embarazo no debería estar centrada únicamente en la madre, sino que también debe incluir los hábitos del padre como parte de una estrategia integral.

De esta manera, la alimentación y el estilo de vida de ambos miembros de la pareja aparecen como factores importantes incluso antes de la concepción. La evidencia científica continúa avanzando para comprender cómo las condiciones previas al embarazo pueden influir en el desarrollo del bebé y en su salud a largo plazo.

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